Con frecuencia, la medicina natural se clasifica como medicina preventiva. Esto implica que se puede emplear a lo largo del tiempo para fortalecer y revitalizar órganos, tejidos y glándulas del cuerpo. Algunos ejemplos son el jengibre, la cúrcuma, el hinojo, la centella asiatica, entre muchos otros.
Realizar una desintoxicación anual basada en hierbas para purificar el colon y el hígado es también un enfoque efectivo de la medicina natural para prevenir desequilibrios metabólicos, toxicidad y la inflamación.